En la tradición Malasia, Indonesia y Japón tienen la leyenda de Pontianak o Kuntilanak, un vampiro fantasmagórico femenino. Es el fantasma de una mujer que murió durante el embarazo, o tras ser asesinada por un hombre.



Este espíritu se presenta las noches de la luna llena, con una apariencia muy hermosa, se escucha el llanto de un bebé en la distancia y su risa y su encanto atrapa a los hombres, que cuando se acerca a ellos los mata, abre sus tripas, excava en sus estómagos y devora sus intestinos.
Algunas veces arranca a los hombres sus genitales con sus propias manos. En las leyendas también dice que si el hombre no logra cerrar los ojos a tiempo, ella le sorberá la cabeza.
En Malasia se cree que estas criaturas huelen la ropa tendida en la noche, por lo que en esta cultura, mucha gente no tiende la ropa en el exterior durante la noche.
Algunas leyendas también cuentan que las Pontianak pueden ser buenas esposas. Para lograrlo hay que atrapar una, clavándole un clavo en la nuca, entonces se transforman en una mujer buena y hermosa, que será buena esposa hasta que se quite ese clavo.
En Indonesia, las Pontianak se pueden transforman en pájaro que chupan la sangre a las mujeres jóvenes.







