


La esfinge es una criatura mitológica zoomorfa. Por lo general tiene cabeza de humano y cuerpo de león o perro, alas de águila y cola de toro. A veces tiene cabeza halcón. Casi siempre aparece sentada.
Esta en la cultura egipcia, asiria, en la antigua Roma, en China, en Grecia, en India, la contemplaban los persas y en Myanmar.
Casi siempre es un protector o guardián.
En Mesopotamia (Sumerios, Asirios y Babilonios) se llama Lamassu o Shedu. Tiene cuerpo de toro o león, alas de águila y cabeza humana. Protege las entradas de algunos templos pero no aparece en relatos ni mitos.
En Egipto heredas la esfinge pero la vuelven femenina. No hay ningún mito ni relato que hable de ella.
En Grecia también se utiliza para custodiar templos, y es el único lugar donde aparece en narraciones. Es el mito de Edipo:
La Esfinge era una criatura femenina, enigmática y letal.
Se cuenta que hubo un tiempo en que la ciudad de Tebas estaba asediada por la Esfinge, una mujer con cuerpo de león y alas inmensas. Esta criatura se sentaba en la entrada de Tebas, en el camino, y planteaba un acertijo a todos los viajeros que intentaban entrar en la ciudad, y a quien no lo resolvía, lo devoraba. Todos los caminantes tenían que intentar responder su enigma y todos fallaban. La pregunta era: “¿Cuál es el ser que camina con cuatro patas al amanecer, dos al mediodía y tres al atardecer?”
Entones Edipo respondió:
“El ser es el hombre:
de niño camina en cuatro patas,
de adulto en dos,
y de viejo usa bastón, caminando en tres.”
La Esfinge se arrojó desde su roca al abismo y Tebas quedó liberada de su maldición.
En la India se la llama Purushamriga, Narasimha o Sphinx india. Es una bestia humana que custodia los templos del sur. Representa la fuerza domada por la conciencia. Protege el dharma, la sabiduría.
En un mito, el dios Narasimha, mitad hombre mitad león, comparte algunos rasgos con la esfinge, y representa la unión de lo humano y lo animal para vender el caos de la ignorancia.
En China se le llama Bixie, Tianlu o Pixiu, con cuerpo de león, alas y cabeza de dragón. A veces con cabeza humana. Allí, las esfinges se colocaban protegiendo puertas, tumbas, entradas de templos y caminos de peregrinajes. Son protectores de puertas, y tampoco hay relatos que hablen de esta figura.
En Camboya, la Esfinge se llama Naras, Thein o Singha. Son leones guardianes que protegen los lugares sagrados budistas. Tampoco hay mitos ni narraciones sobre ellas.
En Persia son grifos, leones alados mitad toro mitas humanos. Tampoco tienen mitos.
Como no hay relatos ni mitos asociados, tenemos que agarrarnos a textos e interpretaciones modernas. La interpretación de Carl Gustav Jung a la Esfinge, es que es una criatura que mezcla lo animal, humano, lo femenino y lo divino. Para él, la Esfinge es la frontera entre el consciente y el inconsciente.
El león es una fuerza instintiva y salvaje. El rostro humano es la razón, la verdad, la consciencia. Las alas son la espiritualidad. Por eso la considera una figura que guardará el paso hacia el conocimiento interior.






