


Había una vez un hombre que tenía un perro. Cuando el perro era joven, lo cuidaban mucho, pero cuando se hizo viejo lo echaron de la casa.
Entonces se fue y se acostó fuera de la cerca, y un lobo se le acercó y le dijo:
—Perrito, ¿por qué tienes la boca así?
––Cuando yo era joven—, dijo el perro, —me trataban muy bien; pero ahora que soy viejo me golpean.
El lobo dijo:
—Hoy he visto a tu amo en el campo; ve tras él, y tal vez él te dé algo.
––No—, dijo el perro, —ahora ni siquiera me dejan caminar por el campo, sólo me golpean.
––Cuando lo siento, — dijo el lobo, — veamos cómo podrías mejorarles las cosas. Veo que tu señora ha dejado a su hijo debajo de ese carro. Lo tomaré y me iré con él. Corre detrás de mí y ladra, y aunque no te queden dientes, atácame como puedas, para que tu señora lo vea.
Entonces el lobo agarró al niño y se escapó con él, y el perro corrió tras el lobo y empezó a atacarlo. Su ama lo vio y los persiguió con una grada, gritando al mismo tiempo:
––¡Esposo mío, esposo mío! ¡El lobo ha cogido al niño! ¡Gabriel, Gabriel! ¿no lo ves? ¡El lobo ha atrapado al niño!
Entonces el hombre persiguió al lobo que estaba siendo atacado por el viejo perro, y pudo recuperar al niño.
––¡Valiente viejo perro!–– dijo; ––Eres viejo y desdentado, pero puedes ayudar en momentos de necesidad y no permitirás que te roben el hijo de tu amo.
Y a partir de entonces la mujer y su marido le dieron al viejo perro un gran trozo de pan todos los días.
Cuento popular ucraniano, publicado en Cossack Fairy Tales and Folk Tales (1916), una colección de cuentos seleccionados y traducidos por R. Nisbet Bain, ilustrado por Noel L. Nisbet. recopilados de las colecciones de folklore ruteno de cuentos cosacos de Ivan Rudchenko, Panteleimon Kulish, and M.P. Dragomanov. Recopilaciones de cuentos realizadas directamente por Ivan Rudchenko, y revisadas por Panteleimon Kulish, and M.P. Dragomanov.







